El culto a las ánimas negras

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Texto/Fotos: Francisco J. Vázquez.

Andalucía ha sido siempre un crisol de culturas donde las tradiciones y cultos de un pueblo se han ido uniendo, mimetizando, mezclando y adaptando a las creencias de los siguientes en ocupar el espacio. 

El culto a los muertos es algo que se repite en todas las civilizaciones. Tanto el contacto con espíritus (entidades que han pasado al otro lado pero que no han completado su camino y comparten el plano terrenal con nosotros) como con almas (que sí se encuentran fuera de dicho plano terrenal) es algo que el ser humano ha practicado desde que tiene consciencia. Y en esta tierra mágica donde se asentaron tantos dogmas diferentes esa tradición tuvo (y sigue teniendo hoy día) una enorme presencia.

Posiblemente el culto a los muertos que mayor implantación mantiene sea el de rezarle y pedirle a las ánimas del purgatorio, algo tan común como desapercibido para la gran mayoría de personas. Actualmente englobado dentro de la tradición cristiana, no solo existe sino que, de hecho, goza de muy buena salud. Pero, ¿en qué consiste exactamente?

Las ánimas benditas del purgatorio.

La Iglesia Católica nos dice que hay un CIELO, al que van las almas buenas, un INFIERNO, al que van las almas malas, y un PURGATORIO, donde acabarían aquellas almas que pertenecen a personas que han cometido pecados leves no perdonados, o pecados más graves perdonados pero sin satisfacción penitencial. También aquellas que han dejado cosas pendientes en el momento de morir el cuerpo físico. Es decir, que no han sido purgados. De hecho, el término Purgatorio proviene del término latino «purgatorium«, que traducido vendría a significar algo así como «que purifica».

Fue el Papa Benedicto XVI quien explicó que el Purgatorio vendría a ser como una especie de estado temporal, donde determinadas almas aguardarán a que expiasen sus pecados, añadiendo que esas almas ahí concentradas lograrán acceder al Cielo, por cuanto Dios es no sólo justo sino también misericordioso. 

Acabar en el PURGATORIO no es tan malo como acabar en el INFIERNO, porque es un lugar de tránsito, es decir, acabarán en el CIELO tarde o temprano, pero no se sabe el tiempo que van a estar allí.
Bien, ese tiempo va a depender de la redención de las almas, y para ello la Iglesia establece una serie de fórmulas, que vienen a ser las siguientes:
– Ofrecimiento de misas.
– Comunión.
– Misas gregorianas (interceden por el alma de un difunto durante 30 días consecutivos).
– Indulgencias plenarias.
Cuando algún alma está preparada para pasar al CIELO, está por tanto redimida y se convierte en un ÁNIMA BLANCA ó ÁNIMA DEL PURGATORIO. Esta ánima puede interceder por otras almas que estén en el PURGATORIO mediante peticiones de los vivos.
Pero igual que existen las ÁNIMAS BLANCAS, existen las ÁNIMAS NEGRAS, e igual que a las primeras se les pide por las almas de los difuntos que hay en el PURGATORIO, a las ÁNIMAS NEGRAS se les pide por las almas de los vivos que aún no han fallecido. Es decir, les pides que hagan el mal a los que están aquí.
La manera de interactuar con ambas es la misma: haces una oración, haces una promesa y enciendes una serie de velas por esas Ánimas que van a interactuar en tu petición.
Pero ojo, las ÁNIMAS BLANCAS son magnánimas. Van a pasar al CIELO, así que no son vengativas. Pero si las ÁNIMAS NEGRAS actúan sobre las personas que les has pedido, y no cumples tus promesas, esas ÁNIMAS NEGRAS irán a por ti. Y lo que hayas pedido lo mismo lo recibes tú.
– Tirones de pelo.
– Empujones.
– Sombras en casa.
– Ruidos desagradables, olores nauseabundos…Fue el Papae

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